Desinfección Segura

Es común que cuando se procede a la limpieza y desinfección de las zonas establecidas para nuestros animales, obligatoriamente retiremos los mismos para realizar el trabajo, además de mover los platos de alimentos y bebederos. Realizamos estas acciones para poder obtener una desinfección adecuada sin contaminar las fuentes de alimento.

Annabra Productos Zoosanitarios buscó la forma más conveniente, efectiva, cómoda y segura para realizar la desinfección sin realizar todos estos trabajos Para ello ideó y diseñó productos que contribuyen a obtener un entorno sano y benefician eficazmente al animal. Para que un desinfectante sea eficaz, activo, de baja toxicidad, buena acción residual y soluble, dependerá de la situación individual de cada establecimiento, pero la eficacia y la toxicidad a los animales son los intereses más importantes a considerar. Ningún desinfectante trabaja instantáneamente, todos requieren una cantidad determinada de tiempo de contacto para ser efectivos. La temperatura y la concentración de un desinfectante influyen en el valor de eliminación de microorganismos.

El Yodóforo Annabra es una combinación hidrosoluble de yodo con tensioactivos, agentes humectantes, solubilizantes y otros portadores que liberan yodo lentamente, convirtiéndolo en un desinfectante no selectivo que forma sales proteicas destruyendo las encimas celulares y contribuyendo al bienestar particular de cada animal en su hábitat.

Nuestros productos han sido especialmente formulados para el uso diario, ya que además de desinfectar, limpian y desengrasan en una sola operación. Cuando realizamos la desinfección mediante pulverización, con los animales en el lugar, estamos contribuyendo a la eliminación de los gérmenes que se colocan en los ojos, nariz, papilas gustativas y orejas, esto permite, entre otras cosas, combatir el stress animal.

Los productos de Annabra no son medicinales sino de prevención, ante cualquier síntoma o enfermedad consulte con el veterinario Use la concentración recomendada que se observa en cada envase de nuestros productos.

Prevención y Desinfección

Para que el manejo sanitario de los establecimientos caninos sea adecuado es fundamental la higiene diaria y la desinfección periódica. Todo criador o propietario de una residencia canina responsable debe priorizar la higiene de sus instalaciones sabiendo que invertir en ella es prevenir enfermedades.

Los caniles sucios, infectados con parásitos provocan en los perros serias patologías intestinales o de piel. Los gérmenes patógenos (bacterias, hongos, parásitos, virus) suelen ingeniárselas para habitar y reproducirse en caniles, jaulas, patios, sanitarios y otros lugares donde viven los animales domésticos eludiendo nuestros esfuerzos por erradicarlos, muchas veces sin que nos percatemos de ello hasta que una enfermedad se presenta. La correcta desinfección con BacterCan 10 rompe el ciclo de reproducción de las especies que se desean destruir, no basta con destruir las especies vivas para librarse de ellas, hay que poner especial cuidado con las larvas y huevos. Las aéreas de césped deben ser fumigadas contra plagas como mosquitos, pulgas, garrapatas, etc. porque propensa el desarrollo de ciertos parásitos.

La sanidad y limpieza es de suma importancia para que los perros tanto adultos como cachorros, o recién paridos, estén en un ambiente sano y con un máximo de higiene lo que contribuye en gran medida a que no enfermen.

Todos los desinfectantes interactúan con materia orgánica por lo que debe levantarse la materia fecal y remover la orina antes de efectuar la desinfección. Cuando ésta se realiza con lejía o cloro, deben tenerse en cuenta dos factores: el primero es que son desinfectantes y no agentes limpiadores, y el segundo es que producen irritación de las vías aéreas superiores en los animales, fundamentalmente en las razas de olfato delicado como los Hounds o animales de talla pequeña que se encuentran más cerca del suelo, además de producir lesiones en almohadillas, pelos, o piel, produciendo escozor y/o reacciones alérgicas.

La lejía tiene una optima acción desinfectante pero no es capaz de eliminar los quistes infectantes liberados al medio por la materia fecal, los cuales son resistentes a la sequedad y a la acción de muchos agentes químicos. De esta forma se transmiten al perro y de este a otros, e incluso al hombre, como es el caso de las infecciones por giardas y coccidios.

Cómo combatir una infección

Cuando la infección ha invadido un establecimiento canino, antes que nada tendremos que vigilar la salud de los perros y actuar en consecuencia siguiendo las indicaciones del veterinario. Por otro lado, deberemos actuar rápidamente en la desinfección de las zonas infectadas; una desinfección que no sólo atañe al lugar físico sino también a los elementos que en él se encuentran: maquinaria, productos de limpieza, etc., y para ello BacterCan 10 es el producto adecuado.